Viajar a Japón no es solo una experiencia cultural intensa, también puede despertar vínculos afectivos inesperados. Algunos turistas, en especial quienes se sienten atraídos por la cultura japonesa, descubren durante su estancia razas autóctonas como el akita inu o el shiba inu. En muchos casos, surge la idea: ¿es posible adoptar o comprar un perro en Japón y llevárselo a casa, a España?
La respuesta es sí, pero el proceso está lejos de ser sencillo o inmediato. Implica trámites veterinarios, certificados, cuarentenas y una logística que puede tomar meses. Además, hay costes considerables que conviene conocer antes de tomar cualquier decisión emocional. En este artículo explicamos todo lo necesario para repatriar un perro japonés a la Unión Europea.
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Enamorarse de una raza japonesa durante el viaje
Japón es un país donde los perros tienen un lugar especial en la vida urbana. Desde los pequeños shiba inu que pasean por las calles de Tokio hasta los imponentes akita inu que protagonizan historias como la de Hachiko, no es raro que un turista quede encantado con su carácter y elegancia.
Algunos visitantes entran en contacto con criadores autorizados, otros conocen a perros en refugios o protectoras. Lo que comienza como una visita casual puede derivar en un vínculo emocional real, y surge entonces la posibilidad de traer al animal de regreso a Europa.
Requisitos legales para ingresar un perro en España
Llevar un perro desde Japón a España requiere cumplir los requisitos de importación de animales de compañía establecidos por la Unión Europea. Japón es un país considerado con riesgo controlado de rabia, por lo que se aplican las normas del Anexo II del Reglamento (UE) 576/2013.
Entre los requisitos principales están:
- Microchip con estándar ISO 11784 o 11785 (compatible con lector europeo).
- Vacunación contra la rabia válida, aplicada al menos 21 días antes del viaje.
- Prueba serológica de anticuerpos de rabia realizada en un laboratorio autorizado por la UE. Esta prueba debe hacerse al menos 30 días después de la vacuna y tres meses antes de la entrada en Europa.
- Certificado veterinario oficial emitido por las autoridades japonesas.
- Declaración del propietario de que el viaje no tiene fines comerciales.
Es decir, en total, el proceso puede demorar entre 4 y 5 meses, considerando los tiempos de espera y la validación de cada etapa.
Comprar o adoptar: diferencias en los trámites
En Japón, tanto los criadores como las asociaciones protectoras pueden facilitar parte del papeleo inicial, como el microchip o la vacuna. Sin embargo, en el caso de compras comerciales, es obligatorio demostrar que el perro viaja acompañado o que se reencuentra con su dueño en un plazo de diez días desde su llegada. De lo contrario, se considera importación comercial y los requisitos se endurecen.
En las adopciones, muchas protectoras colaboran con extranjeros, pero no todas están dispuestas a entregar animales para ser llevados al extranjero. Además, algunas exigen verificación del nuevo entorno del animal, lo que puede dificultarse si el adoptante reside fuera de Japón.
Cuarentena y controles a la llegada
Una vez cumplidos los requisitos sanitarios y emitido el certificado de exportación, el perro puede viajar a España por vía aérea. Al llegar, el animal será sometido a un control veterinario en el primer aeropuerto de entrada en la UE, que puede ser Madrid, Barcelona u otro si se hace escala.
Si todo está en orden, no se aplica cuarentena obligatoria en suelo español. No obstante, si falta algún documento, el perro podría ser retenido o incluso devuelto. Por eso es crucial revisar todo antes del embarque.
Costos aproximados del proceso
Traer un perro desde Japón a España no es económico. A continuación, una estimación orientativa:
- Microchip y vacunación contra la rabia: 100–150 euros.
- Análisis serológico de anticuerpos: 100–200 euros.
- Certificado veterinario oficial: 50–100 euros.
- Coste del transporte aéreo (en bodega, dependiendo de la aerolínea y peso): 500–1.000 euros.
- Jaula homologada para transporte: 100–300 euros.
- Traducción jurada y gestión de documentos (opcional pero recomendable): 100–200 euros.
En total, el proceso puede costar entre 1.000 y 2.000 euros, sin contar el precio del perro si se adquiere a un criador (un akita inu o shiba inu en Japón puede costar entre 800 y 2.500 euros).
Recomendaciones antes de tomar la decisión
Antes de embarcarse en este proceso, conviene tener en cuenta:
- El bienestar del animal: el traslado de larga distancia puede generar mucho estrés, especialmente en cachorros o perros mayores.
- La legalidad en ambos países: asegúrate de que el criador o refugio esté autorizado, y que el perro tenga trazabilidad sanitaria.
- La consulta con un veterinario especializado en importación/exportación de animales, tanto en Japón como en España.
- El plan de contingencia: ¿qué pasa si no puedes completar el proceso antes de volver? ¿Tienes a alguien en Japón que pueda cuidar del perro temporalmente?
Conclusión: posible, pero con responsabilidad
Sí, es posible comprar o adoptar un perro en Japón y traerlo a España. Pero se trata de una decisión que requiere compromiso, paciencia y recursos. No basta con enamorarse de un cachorro: hay que conocer y cumplir todas las normativas sanitarias, prever los costes y asegurarse de que el animal tendrá una vida saludable y segura en su nuevo hogar. Para las familias españolas que residen un tiempo en Japón y luego regresan a España, es quizás la única alternativa posible.
Quienes logran completar el proceso, aseguran que la recompensa vale el esfuerzo: traer consigo a ese amigo leal que conocieron al otro lado del mundo.
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